La salud de las mascotas, como la de los humanos, no tiene precio, pero en ocasiones cirugías, tratamientos, consultas o un plan anual de atenciones, supone un esfuerzo económico para el usuario. Por este motivo, la tendencia de ofrecer financiación a los clientes de las clínicas veterinarias es una práctica cada vez más común. Tener (seguir leyendo)